Los ultrasonidos son ondas sonoras de alta frecuencia generadas por un cabezal que se aplica sobre la piel. Las ondas necesitan de un medio para su transporte y penetración en los tejidos, para ello suele usarse un gel o el agua como conductores.
Beneficios del ultrasonido: reparación tisular, mejora de la circulación, reducción de edemas, alivio del dolor, relajación muscular, efectos sobre los tejidos del tendón y nervios.
Aplicaciones de los ultrasonidos: patologías del sistema musculoesquelético (esguinces, tendinopatías, epicondilitis, fascitis plantar, roturas de fibras…), artritis, artrosis, cicatrices, trastornos circulatorios, neuropatías, dolor.






