El tratamiento optocinético busca recuperar el reflejo optocinético.
El reflejo optocinético produce un movimiento ocular involuntario (nistagmo optocinético) como respuesta al movimiento uniforme de nuestro entorno visual cuando la cabeza se encuentra quieta. La activación de este reflejo genera una percepción ilusoria de movimiento de nuestro propio cuerpo.
En ocasiones este reflejo se encuentra alterado por diferentes causas: trastornos cerebrales, Parkinson, Ictus, esclerosis múltiple, personas con disfunciones visuales y binoculares… y en las disfunciones vestibulares.
Patologías vestibulares que suelen necesitar tratamiento optocinético: Cinetosis, mal del desembarco, hipofunción vestibular unilateral, migraña vestibular, conmoción cerebral, PPPD, presbivestibulopatía, síndrome de desorientación de los conductores…
El tratamiento optocinético debe combinarse adecuadamente con el resto de estrategias terapéuticas para pacientes con disfunciones vestibulares. No se usa como único tratamiento sino como un elemento más de la rehabilitación vestibular.






